Melasma

201606092016071520160905_2

El láser se indica cuando los resultados de los despigmentantes no progresan o cuando coexisten lesiones por fotodaño que aumentan la tonalidad de la mancha.  

Existen muchos recursos tanto en diferentes modos de pulso y longitudes de onda de láseres suficientes para lograr en una etapa inicial la despigmentación completa. El láser puede reducir la cantidad de melanocitos a exposiciones  continuadas  realizando vaporizaciones de microcolumnas de piel por técnicas fraccionadas como puede, tambien ser usado para provocar una exfoliación de capas superficiales, y como luz puede ser seleccionado por el pigmento. Sin embargo, a pesar de todo lo que tenemos,  las mancha reaparecen y a veces se acentúan cuando se retoman las exposiciones a la luz que provocaron alguna vez la mancha.

La persistencia de las manchas o su acentuación con el láser  es más posible cuando no se cambian los hábitos que llevaron a la mancha. 

Muchos productos químicos cuando son bien tolerados aumentan la velocidad de descamación y así se observará una despigmentación parcial, no genuina pues una vez se suspende la medicación.

Dentro de los despigmentantes, la hidroquinona ha demostrado eficiencia en más de 60 años de uso  clínico pero  puede crear reacciones de rebote si se suspende abruptamente y con frecuencia no es bien tolerada. Otro inconveniente frecuente es que posterior a la utilización por largos periodos de tiempo aparecen trastornos discrómicos; o bien  produce manchas blancas «en confeti» o genera puntos negros «ocronosis». 

La mejor estrategía para los casos que requieren el láser inicialmente es aprender a proteger la piel tanto de calor como de luz. El camuflaje no es una técnica fácil y solo la dominan los pacientes con largas evoluciones del melasma, quienes descubren su beneficio y aprenden a reconocer los mejores en color, duración y adaptabilidad a su piel. El reto es lograr que no se vea la mancha y tampoco acentúe arrugas o poros.

Si la mancha es controlada con los productos se podrá aumentar la intensidad del láser. De allí en adelante viene la tolerancia. Cada paciente tiene la suya a cambios que podrían ser muy sutiles. Casi sin importar que tipo de láser o estrategia de tratamiento se haya hecho, las citas que siguen no deberían tener intervalos mayores de 4 meses hasta que por varios periodos se confirma que la hiperactividad del melanocito cesó pues, el melanocito es una célula más longeva (más de 2 años) que la célula a la cual pigmenta, el queratinocito (6 semanas).

 

El láser es la única solución posible en los casos en que la mancha persiste a pesar del uso permanente de despigmentantes. 

El melasma con mayor indicación para el uso del láser coexiste con lesiones por fotodaño que se acumulan y aumentan la cantidad de pigmento. El fotodaño no responde a los despigmentantes debido a que corresponde a  alteraciones estructurales de la piel, que son mejor abordadas  bajo microscopio.

El primer paso es comprobar que las medidas de protección solar son suficientes puesto que el paciente ya ha cambiado hábitos que aumentan la pigmentación de la piel. El láser solo tiene una condición y es una vez realizada la sesión mantener la zona tratada protegida de la luz , en lo posible 100%. El camuflaje es fundamental para garantizar que la luz no estimule el melanocito. Debe ser colocado de tal forma que la mancha no sea visible.Mientras la mancha sea visible esta indicando que esta captando luz y por lo tanto, se mantiene el estimulo para generar más pigmento.

No ver más la mancha no es ninguna indicación de perpetuidad del resultado del láser, el examen con la luz de Wood lo demuestra en el siguiente caso:

Los casos de Ocronosis responderán en la medida de que se puedan hacer sesiones evaporando literalmente el pigmento punto por punto sin que aparezcan reacciones de hiperpigmentación o cicatrices. Resultados a seis sesiones en 6 meses.

Camuflaje del melasma

Ocronosis en la comisura labial
Antes

Antes

Un año posterior a dos sesiones láser.

Un año posterior a dos sesiones láser.

(1) Lasers in (Surgery and Medicine 44:117–124 (2012).

Top