Por Adrián Ríos, MD

El tratamiento de los siringomas con los métodos convencionales a menudo lleva a resultados decepcionantes. El motivo de estos malos resultados es o bien la persistencia de las lesiones o la presencia de cicatrices generadas por los procedimientos. Cuando se utiliza el microscopio es posible mejorar la exactitud de los procedimientos. De entrada, la intervención exige seguimiento para controlar la cicatrización y remover todas las lesiones, hasta las no observables a simple vista. Este es un proceso que toma años para la completa remoción de los siringomas pues,  las intervenciones son realizadas de acuerdo a la cicatrización  del paciente.

En el siguiente caso se realizaron 5 intervenciones en un lapso de 5 años. La foto del control 1 año después de la última sesión muestra algunas  lesiones puntuales

20100121-20161031

La remoción de las lesiones en este caso dejó cicatrices apenas notorias.

Las lesiones de mayor volumen dejan cicatrices hipocrómicas las cuales han mostrarón repigmentación gracias a la asistencia del láser Fraxel.

20100121-20161031_2

 

 

 

 

 

Vaporización de microlesiones con láser Fotona Erbio-YAG con pieza quirúrgica la cual, permite vaporizaciones de diámetro 0,45 mm

Vaporización con láser Erbio_YAG y cierre primario con microsutura de una lesión un poco mayor de 1 mm de diámetro en la cual la disección con el láser evidencia la persistencia de la lesión en el centro