Por Adrián Ríos, MD
El tratamiento de los siringomas con los métodos convencionales a menudo lleva a resultados decepcionantes. El motivo de estos malos resultados es o bien la persistencia de las lesiones o la presencia de cicatrices generadas por los procedimientos. Cuando se utiliza el microscopio es posible mejorar la exactitud de los procedimientos. De entrada, la intervención exige seguimiento para controlar la cicatrización y remover todas las lesiones, hasta las no observables a simple vista. Este es un proceso que toma años para la completa remoción de los siringomas pues, las intervenciones son realizadas de acuerdo a la cicatrización del paciente.
En el siguiente caso se realizaron 5 intervenciones en un lapso de 5 años. La foto del control 1 año después de la última sesión muestra algunas lesiones puntuales
La remoción de las lesiones en este caso dejó cicatrices apenas notorias.
Las lesiones de mayor volumen dejan cicatrices hipocrómicas las cuales han mostrarón repigmentación gracias a la asistencia del láser Fraxel.




