Electrodepilación bajo microscopio

|noviembre 5, 2026|Reporte|

DOI: https://doi.org/10.5281/zenodo.23981913

Objetivo: Describir cuánto pelo facial queda después de la electrodepilación hecha bajo microscopio quirúrgico, con conteo de cada pelo extraído y seguimiento fotográfico por subzona, y si el resultado cambia con la edad.

Métodos: . Se revisaron 45 pacientes tratados entre 2002 y 2026 con termólisis (TC 3000 y Viridex) y cánulas Ballet®; 36 tenían conteos que permitían medir la evolución (34 mujeres, un hombre y una mujer trans). Se compararon censos a espera de 86 días o más, o bloques de sesiones cuando la sesión no se completaba.

Resultados: La mediana de reducción fue del 88 % (92 % sin láser en la zona medida). En las mujeres de 56 años o más fue del 89 % y el 94 %; por debajo, alrededor del 72 %, y cuatro de ellas tuvieron meseta o rebrote con esperas largas. Con lupa la reducción fue del 86 % y con microscopio del 88 %. Los tres casos fracaso tenían densidad de pelo de mediana a muy alta.

Conclusión: La electrodepilación bajo microscopio elimina el pelo grueso, también el blanco. El resultado depende de la densidad y del tamaño de la población; antes de los 56 años, las pausas largas se asociaron a meseta o rebrote.

Perlas Clínicas

  • El microscopio quirúrgico permite llevar la cánula en el ángulo del pelo hasta la raíz y contar cada pelo extraído.
  • Con miles de pelos, la electrodepilación sola no alcanza.
  • Un disparo por pelo no basta en el pelo mediano o grueso: en la serie, el promedio fue de unos 2,5.

Serie de casos de 36 pacientes · Tratados con electrodepilación entre 2002 y 2026

Adrián Ríos, MD · Unilaser Médica, Bogotá, Colombia · Con Olga Uribe, MD

Lo que se sabe

La electrodepilación nació en la medicina. Un oftalmólogo la describió en 1875 para destruir pestañas que rozaban la córnea (Michel, 1875), y en 1924 se describió la termólisis con corriente de alta frecuencia (Bordier, 1924). Con el tiempo pasó a manos de técnicos, los electrólogos. Su manual de referencia, que describe la técnica combinada o blend, lo escribió uno de ellos (Hinkel y Lind, 1968), En Estados Unidos la ejercen sobre todo técnicos con licencia estatal, y en Europa hay escuelas y asociaciones profesionales de electrólogos, como el British Institute and Association of Electrolysis en el Reino Unido (Consulting Room, 2026). En Colombia no se encontró una formación específica en electrología: la depilación eléctrica aparece, cuando aparece, como un módulo dentro de los programas técnicos de cosmetología y estética integral, que es la certificación que exige la autoridad sanitaria a quienes trabajan en estética (Ley 711 de 2001; Secretaría Distrital de Salud de Bogotá; Emagister Colombia, 2026).

Por eso hay muy poca información médica. En 1985, una revisión dermatológica advirtió que la formación de los electrólogos no tenía estándares uniformes (Wagner y colaboradores, 1985). En 1998, solo el 15 % de los dermatólogos encuestados en el sur de Estados Unidos ofrecía electrodepilación en su consulta (Wagner y colaboradores, 1998). La serie médica más grande en hirsutismo facial, de 281 mujeres, informa que el 93 % «mejoró», sin conteos (Richards y colaboradores, 1986). El único estudio con conteos que se encontró es de axilas y compara la electrodepilación con el láser: cuatro sesiones de electrodepilación dejaron un 35 % menos de pelos a los seis meses (Görgü y colaboradores, 2000). No se encontraron publicaciones de electrodepilación bajo microscopio, ni series de la cara que contaran los pelos extraídos y siguieran a los pacientes con fotografías durante años.

Pregunta clínica

¿Cuánto del pelo facial queda después de la electrodepilación hecha bajo microscopio, cuando se cuenta cada pelo extraído en cada sesión y la evolución se sigue con fotografías por subzona durante meses o años? ¿Cambia ese resultado con la edad?

Los casos

Se revisaron las historias de 45 pacientes tratados con electrodepilación en la cara en Unilaser Médica, en Bogotá (Colombia). Salieron de un consolidado en el que la clínica anotaba, sesión por sesión, los pelos gruesos y medianos extraídos y los disparos de cada paciente, y de 14 series que ya se habían auditado. Por eso la serie solo incluye pacientes con conteos anotados. De ellos, 36 tenían conteos que permitían medir la evolución. Los demás se presentan aparte: tres en los que la población de pelo era demasiado grande para la electrodepilación, dos en los que la serie se interrumpió sin control, uno con pelo mediano que no bajó, uno tratado sobre todo con láser y uno sin par de conteos todavía. Los pabellones auriculares, casi todos de hombres y en un área muy delimitada, se analizarán aparte.

De los 36 casos medibles, 34 eran mujeres, uno era hombre y una era mujer trans con barba masculina. Las mujeres trans se presentan aparte: su barba es masculina y muchas reciben hormonas. Los hombres fueron pocos porque suelen desistir y su control es pobre; el que se pudo seguir va con el resto de la serie. En las mujeres, la edad al empezar la electrodepilación fue de 21 a 84 años (mediana de 53).

  • Zonas: barbilla, labio superior, mejillas, cuello y patillas, solas o en conjunto. Se encontraron cinco patrones (Figura 1).
  • Fototipos: II en 3 pacientes, III en 4, IV en 23 y V en 6.
  • Pelo: grueso, mediano y blanco. En 11 pacientes no hubo láser en la zona medida durante la serie. En las demás hubo láser antes, a la par o en algunas sesiones.

Figura 1. Patrones de distribución del pelo facial encontrados en la serie: barbilla sola; alas del bigote y barbilla; labio superior, barbilla, patillas y cuello; barbilla y cuello, y barba completa. Debajo, el número de casos medibles con cada patrón (36 en total).

Densidad. Se estimó en los 45 pacientes revisados, incluidos los casos fracaso y los descartados, dividiendo la población al empezar la electrodepilación entre el área de la zona tratada: la anotada en el libro o, si no estaba, un área estándar (barbilla 18 cm², alas del bigote y barbilla 22, labio superior y barbilla 30 a 40, barbilla y cuello 48, labio superior, barbilla, patillas y cuello 60, barba completa 180). Se llamó rala a la de menos de 5 pelos por cm², mediana a la de 5 a 10, alta a la de más de 10 a 20 y muy alta a la de más de 20. Fue rala en 23 pacientes, mediana en 10, alta en 6 y muy alta en 6 (Figura 2). Los tres casos fracaso tenían densidad mediana a muy alta. Es una estimación: la población inicial salió de un censo, de la primera sesión, del primer bloque o de la estimación del libro, y en algunos casos solo se contaron los gruesos.

Figura 2. Densidad estimada al iniciar la electrodepilación, por patrón, en los 45 pacientes revisados. Círculos: casos medibles; equis: casos fracaso; cuadros: casos descartados; línea roja: promedio.

Cada serie se contrastó con el libro del caso, la hoja de evolución en papel, las notas de Medesk y las fotografías por subzona. Solo se usa el número de historia.

La técnica

La electrodepilación se hace con una cánula (en inglés, probe o needle). No es una aguja: no tiene punta cortante, entra por el orificio del folículo a lo largo del pelo y conduce la corriente, que se libera solo en su extremo, en la raíz. El microscopio quirúrgico da visión binocular, con profundidad de campo, a diferencia de las lupas y las lámparas de aumento que usan los técnicos: permite ver a la vez el pelo y su ángulo de salida y llevar la cánula en ese mismo plano hasta el fondo del folículo. Después de aplicar la energía, el pelo se retira con tracción suave y se cuenta. Como se trata un folículo a la vez, cada pelo extraído queda contado. A diferencia del láser, el resultado depende tanto de la técnica como del número de pelos que hay que tratar y de la constancia del paciente para volver cuando el pelo sale.

Figura 3. La electrodepilación paso a paso. 1: la cánula entra por el orificio del folículo, en el mismo ángulo del pelo, hasta la raíz. 2: la energía se libera solo en la punta y coagula el bulbo. 3: el pelo sale con su vaina con tracción suave y se cuenta.

  • Bajo microscopio quirúrgico en 30 de los 36 casos. Los otros 6 los trató otro médico de la clínica con lupa.
  • Equipos: termólisis con TC 3000, al 25–35 % durante 0,2–0,3 segundos, y con Viridex, anotado en los libros como EVRF, a potencia 8 durante 0,3 segundos.
  • Cánulas: Ballet®, calibres 2 a 6, según el calibre del pelo.
  • Pelos por sesión: dependieron de la densidad de pelo en la zona tratada, no del tamaño de la población. Donde los pelos estaban muy juntos se trataron menos en cada sesión, por la inflamación. Algunos pacientes pusieron además un límite a la sesión.
  • Qué se trató: en muchas pacientes, solo los gruesos y los medianos largos. Los finos no se contaron.
  • Calibres: el pelo de 0,02 mm de diámetro o menos no se ve ni se toca. Fino, de 0,03 a 0,04 mm; mediano, de más de 0,04 a 0,06 mm; grueso, de 0,07 mm o más.

Figura 4. Calibres del pelo que se contaron, en corte transversal a escala. Por debajo de 0,02 mm el pelo no se ve ni se toca.

Cómo se midió

El conteo de los pelos extraídos, con tracción suave después de aplicar la energía al folículo, es el único método real de conteo. En cada sesión la intención suele ser retirar todo el pelo visible, y casi siempre se cumple, pero no siempre es exacto: a veces se prefiere no hacerlo en esa ocasión, o los pelos no tienen la longitud necesaria para extraerlos. Además, entre sesiones muchas personas se depilan en casa. Para leer los conteos se usaron estas reglas:

  • Censo: visita en la que se retiró todo el pelo visible, tras una espera de al menos 86 días (95 % de 90) desde la última depilación con cánula, cera o pinza, o la primera sesión. El recorte no cuenta como depilación, porque no saca el folículo.
  • Pares comparables: dos censos cuyas esperas no difieren en más de 1,5 veces.
    • Si la base es la primera sesión, con el pelo acumulado de toda la vida, la cifra es una cota superior.
    • Si la espera final es más larga que la inicial, la cifra es conservadora.
  • Bloques: cuando la sesión no se completaba (tope por sesión, límite que ponía el paciente, pinza o automanipulación) y había conteos de referencia al final. Se compararon los pelos tratados por día en un bloque de sesiones seguidas al inicio y otro al final.
  • Pelos sin conteo: se estimaron por disparos, unos 2,5 disparos por pelo mediano o grueso; el pelo fino lleva uno.
  • Población estimada: 80 pelos por cm² solo en la barba masculina cerrada, sin conteo. En los demás casos se contó.
  • Fotografías: antes de cada sesión se fotografió cada subzona (barbilla, labio superior, mejillas, cuello, patillas), y en varios casos se hizo dermatoscopia a escala. Las fotos sirvieron para confirmar el calibre cuando las notas lo anotaban mal y para ver si los pelos que volvían eran los mismos. En dos casos fueron la medida principal: el conteo sobre fotos marcadas en una barba completa y la dermatoscopia, de 31 a 0,7 pelos terminales por cm².
  • Cifra principal: la reducción de gruesos cuando estaban separados; si no, la reducción total.

Las cifras mezclan censos, bloques y cotas. Describen la serie; no son un promedio de eficacia.

Resultados

En los 36 casos, la mediana de la cifra principal fue −88 %. En los 11 sin láser en la zona medida fue −92 %, y en los 25 con láser antes o durante, −79 %.

Grupo, edad al inicio Casos Mediana (rango) Con meseta o rebrote
Mujeres, menos de 45 9 −74 % (−45 a −98) 2
Mujeres, 45 a 55 9 −71 % (−43 a −94) 2
Mujeres, 56 a 69 10 −89 % (−52 a −98) 3
Mujeres, 70 o más 6 −94 % (−57 a −99) 0
Hombres (40 años) 1 −92 % 0
Mujeres trans (39 años) 1 −98 % 0
  • La reducción fue mayor en las pacientes de más edad. De los 56 años en adelante, la mediana fue −89 % y −94 %; por debajo, alrededor de −72 %.
  • En las mayores de 70, los gruesos desaparecieron o quedaron casi en cero, con esperas de hasta un año. Lo que persistió fueron medianos, muchos blancos. Por ejemplo:
    • De 30 gruesos a 1 a los 186 días, a los 79 años.
    • De 51 a unos 8 a los 198 días, a los 86 años.
    • De 1.300 a 28 a los 145 días, a los 72 años.
  • La meseta y el rebrote aparecieron en mujeres menores de 56 años con esperas largas:
    • Una paciente de 42 años, con acné y sin antiandrógeno, pasó de 57 a 20 gruesos en 2023–2024 y volvió a 105 tras 472 días sin sesión, sobre todo en las mejillas.
    • En otra de 53 a 56 años, el total se estancó en 6 a 9 pelos y los gruesos pasaron de 1 a 6 con casi un año de espera.
    • Una paciente de 44 años en la serie con cánula llegó a −81 % con tratamiento continuo, pero tras 17 meses de pausa quedó en −45 %.
  • De 56 a 69 años, las mesetas fueron a niveles bajos. Una paciente quedó estable en 50 pelos entre los 70 y los 73 años, con esperas de casi tres años. Otra se mantuvo entre 14 y 26 gruesos desde 2020.
  • El pelo blanco grueso respondió a la electrodepilación. En dos pacientes con mayoría de gruesos blancos, los gruesos desaparecieron. En otra, tratada con láser durante años, las canas nuevas siguieron apareciendo a un ritmo de 2 a 6 por visita.
  • Los medianos casi nunca pudieron medirse. Solo se retiran los largos y la población inicial no se conoce. Con esperas de casi un año sí se aprecian, porque el paciente difícilmente los ve y no los toca.
  • El hombre, de 40 años, se trató para delinear la barba: −92 % por bloques. Al final «ya casi no tenía». Como se limitaba a sí mismo el tamaño de la sesión, el bloque inicial se alargó a los primeros meses.

Microscopio quirúrgico frente a lupa

Comparación Lupa Microscopio
Casos medibles −86 % (6) −88 % (30)
Con poco o ningún láser en la zona −84 % (3) −89 % (16)
Solo pares de censos −84 % (5) −88 % (18)
Incluyendo los casos fuera de la cifra −81 % (8) −88 % (30)

Entre paréntesis, el número de casos; la cifra es la mediana de la reducción principal.

  • Con lupa, la reducción fue entre 2 y 7 puntos menor en todas las comparaciones. La diferencia es pequeña y con seis casos no permite atribuirla al instrumento, pero va en el sentido esperado: sin profundidad de campo es más difícil seguir el ángulo del pelo hasta la raíz.
  • Los casos con lupa tuvieron más láser en la zona. En cuatro de los seis hubo láser antes o durante la serie, y entre los que quedaron fuera de la cifra hay uno tratado sobre todo con láser y uno en que la población fue demasiado grande.
  • En uno de ellos, la medición empieza con la electrodepilación, no con el láser. La paciente recibió láser durante año y medio y la serie de electrodepilación empezó con 252 pelos de mejillas y barbilla. En 2026, a los 202 días, quedaban 4 gruesos en la barbilla. La cifra mezcla zonas y es una cota.

Mujeres trans

  • Mujer trans de 39 años, barba completa: tras 11.834 electrólisis, la dermatoscopia pasó de unos 31 pelos terminales por cm² a 0,7 (−98 %). Clínicamente, la reducción se valoró en 80 a 90 %. Había tenido una quemadura con láser.
  • Mujer trans de 57 años, barba blanca: se presenta entre los casos en que la electrodepilación no alcanzó.

Cuando la electrodepilación no alcanza

  • Población demasiado grande:
    • En una barba de miles de pelos, con sesiones de unos 200 pelos y casi un disparo por pelo, no hubo beneficio cosmético y la paciente se inflamaba mucho. Tenía estímulo paradójico previo por láser; ahora se controla con láser reglado.
    • En otra paciente, con unos 1.500 pelos cortos, se trataron de 20 a 160 por sesión sin llegar nunca a retirar todo.
    • Una mujer trans con barba blanca recibió 8.673 electrólisis en nueve meses, con una reducción estimada de 30 a 40 % (cota de 60 %).
  • Medianos que no bajaron: en un bigote, los medianos se mantuvieron en unos 300 pese a 468 electrólisis.
  • Series interrumpidas: dos pacientes con pinza diaria o de toda la vida dejaron el tratamiento sin censo ni control. Una de ellas tenía unos 1.000 gruesos.

Interpretación

La electrodepilación elimina el pelo que trata. Lo que decide el resultado es si se alcanza a tratar toda la población antes de que el paciente se canse, y si aparecen pelos nuevos.

En las pacientes mayores de 56 años, los gruesos bajaron casi a cero y se mantuvieron así con esperas largas. En las menores, la reducción fue menor y en algunas se aplanó o rebrotó cuando dejaron de venir. En esta serie no se registró el estado menopáusico. Por eso la diferencia se describe por edad, sin atribuirla a una causa. Lo que sí se observó es que el rebrote ocurrió con esperas largas: con tratamiento continuo las cifras bajaban, y tras pausas de más de un año volvían a subir.

La densidad da un panorama de cómo llegan los pacientes a consulta (Figura 2). La mitad llega con densidad rala, sobre todo con barbilla sola o barba completa, y es ahí donde la electrodepilación completa el tratamiento. Los casos fracaso estaban todos entre la densidad mediana y la muy alta.

Cuando la población es de miles de pelos, la electrodepilación sola no alcanza. Cada sesión trata los pelos que permite la densidad de la zona, y a ese ritmo el pelo nuevo aparece antes de terminar. En esos casos el láser, cuando el color del pelo lo permite, reduce primero la población, y la electrodepilación queda para el residuo y el pelo blanco.

Con el microscopio quirúrgico, el conteo es exacto porque cada pelo se extrae y se ve salir. La diferencia con la lupa fue pequeña en esta serie y no permite atribuirla al instrumento. Las fotografías por subzona permitieron corregir lo que las notas anotaban mal, como el calibre, y confirmar los censos cuando el conteo de la sesión no era completo.

Frente a lo publicado, que casi no cuenta pelos (ver «Lo que se sabe»), esta serie aporta conteos de cada pelo extraído, censos a espera fija y fotografías por subzona durante años. Tampoco se encontraron estudios que compararan el resultado por edad.

Límites

  • Es una serie retrospectiva: las esperas, el número de sesiones y el uso del láser variaron en cada paciente.
  • Las cifras mezclan pares de censos, bloques y cotas superiores. Por eso se presentan como medianas descriptivas.
  • La población inicial casi nunca se conoce: el pelo solo se cuenta cuando sale, y muchas pacientes se depilaban en casa.
  • Los medianos y los finos no se pudieron medir.
  • Varias series combinan electrodepilación y láser en la misma zona.
  • Hay un solo hombre medible: los hombres suelen desistir y su control es pobre. Las mujeres trans son dos. Los pabellones auriculares se analizan aparte.
  • La comparación entre microscopio y lupa tiene solo seis casos medibles con lupa, todos de otro médico; en varios, los pelos se anotaron por color y no por calibre.

    Referencias

    • Michel CE. Trichiasis and distichiasis; with an improved method for radical treatment. St Louis Clin Rec. 1875;2:145–8.
    • Bordier H. Nouveau traitement de l’hypertrichose par la diathermie. Vie Méd. 1924;5:561.
    • Hinkel AR, Lind RW. Electrolysis, thermolysis and the blend: the principles and practice of permanent hair removal. Los Ángeles: Arroway; 1968.
    • Congreso de Colombia. Ley 711 de 2001, por la cual se reglamenta el ejercicio de la ocupación de la cosmetología.
    • Secretaría Distrital de Salud de Bogotá. Estéticas: requisitos del personal. https://www.saludcapital.gov.co/Documents/Esteticas_requisitos_personal.pdf
    • Ballet®. Agujas de electrodepilación, eje F, de acero inoxidable, recubiertas de oro y aisladas (catálogo de distribuidor). https://www.livingstone.com.au/products/balgd220-ballet-electrolysis-needle-gold-one-piece-f2-50-box. Consultado el 5 de noviembre de 2026.
    • Emagister Colombia. Cursos de depilación: programas de Técnico en Cosmetología y Estética Integral con módulos de electroestética y depilación (Codetec, Barranquilla; Belle Med, Popayán). https://www.emagister.com.co/cursos-depilacion-kwes-93.htm. Consultado el 5 de noviembre de 2026.
    • Consulting Room. Who are the British Institute and Association of Electrolysis? https://consultingroom.com/industry/british-institute-association-of-electrolysis-biae. Consultado el 5 de noviembre de 2026.
    • Wagner RF Jr, Tomich JM, Grande DJ. Electrolysis and thermolysis for permanent hair removal. J Am Acad Dermatol. 1985;12:441–9. doi:10.1016/S0190-9622(85)70062-X.

Conflicto de intereses: Ninguno declarado por los autores.

Declaración de consentimiento: El autor confirma que el paciente ha firmado el consentimiento informado para la publicación académica de este material.

DOI: 10.5281/zenodo.23981913