Adrián Ríos, MD
Las complicaciones en el tratamiento de lesiones vasculares no son infrecuentes. En parte, muchos equipos solo disponen de piezas de mano con diámetro de superficie mayor que el diámetro del vaso a tratar y el láser que, debería ser absorbido más por el pigmento vascular, no colapsa el vaso ( signo de punto final del tratamiento).

El redisparo es la causa más posible del daño de la piel
La complicación aparece casi siempre cuando se hace un redisparo.
Una vez la piel queda perdida por el daño del láser, su recuperación no será pronta.

Posterior a 5 años, la cicatriz no se corrige con tratamientos IPL y láser Fraccionado . Los vasos persisten y el estímulo del lecho de la piel no provoca llenamiento del lecho atrófico
Una sesión con un láser vascular con pieza de mano más adecuada provoca la eliminación de los vasos:

El láser Fotona fue utilizado con la pieza de mano R33 Ø 2 mm
Una vez completada la eliminación de los vasos se procedió a la nivelación del defecto mediante una dermoabrasión de los bordes de la cicatriz y también del centro de la lesión

La eliminación de los vasos fue el primer paso, posteriormente se procedió a una dermoabrasión de los bordes
Al final tenemos que la dermoabrasión consiguió el recrecimiento del lecho afectado por la atrofia

La nivelación solamente fue lograda mediante la dermoabrasión
