Linea clínica: Toxina botulínica
Pliegues frontales gruesos medios e inferiores: utilidad de las pruebas previas de bloqueo frontal
DOI: https://doi.org/Pendiente de solicitud
Objetivo: Ver si una prueba previa de bloqueo frontal evita la mirada severa en frentes con pliegues gruesos medios e inferiores.
Métodos: Cinco casos con fotografía seriada: dos sin prueba previa, dos con prueba y uno con la frente libre al inicio.
Resultados: Los dos casos sin prueba terminaron con mirada severa; los dos con prueba, no. La frente que se dejó libre hubo que bloquearla después, sin mirada severa.
Conclusión: La prueba previa ayuda a decidir qué segmentos del frontal bloquear y cuáles respetar.
Perlas Clínicas
- Una arruga central alta también puede ser de un frontal que sostiene los párpados.
- El pliegue central puede venir de la tracción de los segmentos laterales.
- Un punto sobre la punta del arco aplana la ceja de ese lado.
Pliegues frontales gruesos medios e inferiores: utilidad de las pruebas previas de bloqueo frontal
Adrián Ríos, MD · Unilaser Médica · Serie de casos
Cinco casos con pliegues gruesos frontales medios e inferiores: dos con mirada severa sin prueba previa, dos sin mirada severa con prueba previa y uno en el que la frente se dejó libre y luego hubo que bloquearla.
Con mirada severa, sin prueba previa
Caso 1

Mujer adulta. Al elevar, pliegue central grueso y fuerte, medio-alto, y pliegues superciliares laterales. La altura de esa arruga dominante fue lo que despistó: no hacía pensar en un frontal que sostuviera los párpados. Sin dermatocalasia: el pliegue tarsal se veía en reposo.
Primer ciclo. Frontal central medio-alto, un punto central medio y prócer; corrugadores respetados.
Control, día 28. La ceja descendió, conservando el arco curvo y las colas levantadas, y con ella se perdió el borde tarsal superior: se desenmascaró la competencia del frontal en la elevación de los párpados. La paciente no quedó insatisfecha. Este hallazgo es el que debía buscar la prueba previa, que no se hizo.
Segundo ciclo, seis años después. Los mismos puntos frontales, con corrugadores y prócer.

Control, día 16. Más manifiesta la separación de las cabezas de las cejas, el párpado caído sin perderse el arco y el pliegue tarsal obliterado.
No es un caso difícil para el bloqueo. Simplemente la mecánica impide templamiento.
Caso 2

Hombre en la séptima década, con blefarocalasia. Se aplicó toxina para disminuir la tensión sobre una incisión frontal suturada tras la resección de un quiste. Pliegues gruesos medios e inferiores y la frente contraída en reposo: el frontal halaba el arco de la ceja en punta y arrugaba la piel. La línea tarsal estaba tapada en reposo y solo aparecía al elevar la frente.
Aplicación. Tres puntos frontales medios (central y dos laterales, el derecho más alto) y uno lateral izquierdo, a nivel medio, justo encima de la punta del arco; prócer, corrugadores encima de las cejas, colas de ceja y orbiculares.
Control, día 9. La cicatriz evolucionaba muy bien. El punto lateral izquierdo, encima de la punta del arco, le aplanó la ceja de ese lado: la ceja izquierda quedó recta y la derecha conservó la punta, y el resultado fue una asimetría. El paciente abre mucho los ojos en reposo. Persistía contracción glabelar.
Este caso tampoco es bueno para el bloqueo con toxina: si solamente se bloquea el entrecejo, se aumentan los ángulos de las cejas, y al bloquearlos se cae la ceja y se acentúa la blefarocalasia.
Sin mirada severa, con prueba previa
Caso 3

Mujer. Al elevar, pliegues gruesos medios e inferiores, con un pliegue central visible. Sin blefarocalasia.
Prueba de bloqueo frontal, con los puntos más que todo laterales. La prueba reveló que el pliegue central no era auténtico: lo desencadenaba la tracción fuerte de los segmentos más laterales del frontal. Con la frente fijada, el pliegue tarsal se mantiene visible y la apertura no cambia.
Aplicación. Solo frente lateral, con el centro libre; corrugadores, prócer inferior y orbiculares.
Control, cerca de un mes. Una vez bloqueadas las zonas laterales, desapareció la arruga central. Las cejas no descendieron; la forma de la ceja si cambió, pero para mejor. Pliegue tarsal visible y apertura sin esfuerzo. Al contraer el entrecejo no hay mueca, porque antes tampoco la había. Paciente satisfecha.
Caso 4

Mujer, con cejas de por sí algo rectas. Al elevar, pliegues medios e inferiores que van de lado a lado; la parte superior de la frente no es fuerte. La prueba de relajación por presión digital del frontal inferior mostró que conservaba la capacidad de elevar el párpado a pesar del bloqueo digital.
Aplicación. Frontal medio-alto en cuatro puntos laterales, con el centro respetado; corrugadores inferiores y medios; orbiculares. A los cinco días, retoque en el frontal central medio-alto.
Control, cerca de un mes. Relajación frontal y glabelar marcada y apertura conservada. La apertura observada cambió un poco la forma de las cejas: en reposo el arco se desplazó algo hacia afuera. Sin mirada severa; paciente satisfecha.
Sin mirada severa: la frente que se dejó libre y luego hubo que bloquear
Caso 5

Hombre en la séptima década, con cejas cortas y arqueadas. Al elevar, pliegues gruesos medios e inferiores. Sin prueba previa.
Primer tiempo. No se bloqueó la frente; solo entrecejo y orbiculares.
Segundo tiempo, a los 8 días. Con la frente libre quedaron más notorias las arrugas frontales medias, bajas y superciliares, y hubo que bloquearla para contenerlas: puntos frontales medios e inferiores a dosis baja y superficial, con refuerzo del entrecejo y de un punto orbicular.
Controles, al mes y a los dos meses. Sin mirada severa. A los dos meses la ceja quedó solo un poco más recta: un hallazgo «semisevero».
Conflicto de intereses: Ninguno declarado por los autores.
Declaración de consentimiento: El autor confirma que el paciente ha firmado el consentimiento informado para la publicación académica de este material.



